Motor para tu persiana nueva
Sube y baja con un pulsador o desde el móvil.
Cambiamos la persiana vieja por una nueva de aluminio, PVC o madera, hecha a la medida de tu ventana. Medimos en casa, la encargamos a medida y la montamos sin obra y sin tocar la carpintería.
La instalación de persianas en la Vall d'Hebron casi siempre empieza con una persiana que ya no da más de sí. Lamas quemadas por el sol que se parten, un PVC amarillento que cruje al subir o una persiana tan pesada que la cinta se rompe cada pocos meses. Llega un punto en que repararla otra vez no compensa.
En los bloques de los años sesenta y setenta de la zona, las persianas originales tienen cajones y guías de medidas que ya no se fabrican de serie. Por eso no trabajamos con tallas estándar. Medimos cada hueco y encargamos el paño de lamas a su medida exacta, para que encaje en el cajón existente sin cortes ni suplementos.
Es el tipo que más instalamos. La lama de aluminio térmico lleva espuma de poliuretano inyectada, pesa poco para su tamaño y aísla del calor que entra por las ventanas del sur. Hay perfiles de lama ciega, que oscurecen por completo, y de lama con agujeros de ventilación, que dejan pasar algo de luz y de aire con la persiana bajada.
Las hay en blanco, gris antracita, marrón, beige y en imitación madera, para que la fachada de la comunidad no cambie si los estatutos lo exigen.
El PVC sigue siendo una alternativa válida para ventanas pequeñas, cocinas y baños que no reciben sol directo. Es la persiana más económica y la más ligera, así que la cinta y el recogedor sufren menos. En ventanas grandes o muy soleadas preferimos aluminio, porque el PVC se comba con el calor.
En los balcones de Horta y del Carmel, con barandillas de hierro forjado, la persiana alicantina sigue siendo la reina. Se cuelga por fuera del balcón, da sombra a la ventana y deja pasar el aire de la tarde. La hacemos a medida en madera natural o en PVC imitación madera, con cordón de poliéster que no se pudre con la lluvia.
Si ya tienes alicantinas y solo están estropeadas, a lo mejor no hace falta cambiarlas. En arreglo de persianas en casa contamos cómo se recuperan.
Para despachos, dormitorios o ventanas sin cajón instalamos también venecianas de aluminio y estores enrollables de interior. No sustituyen a una persiana exterior en aislamiento, pero regulan la luz con precisión y se montan en pocos minutos, sin obra.
En la mayoría de comunidades de Barcelona el color y el tipo de persiana forman parte de la fachada, y los estatutos obligan a mantener el mismo aspecto en todas las ventanas. Antes de encargar la persiana nueva te preguntamos si hay alguna norma en tu finca y, si hace falta, buscamos el mismo color y el mismo perfil de lama que tienen tus vecinos. Así el cambio no genera problemas con la comunidad.
Una persiana no se mide solo de ancho y alto. Tomamos la medida entre guías, el fondo de las guías, el tamaño interior del cajón y el diámetro que tendrá la persiana enrollada, que depende del grosor de la lama. Si el paño enrollado no cabe en el cajón, la persiana se queda sin subir hasta arriba. Por eso preferimos medir nosotros antes que trabajar con una medida tomada con una cinta métrica en casa.
En muchos pisos de los años setenta el cajón de la persiana es una caja de madera o de obra sin ningún aislamiento. En invierno entra frío por el registro y en verano se nota el calor encima de la ventana. Con la persiana desmontada es el mejor momento para forrar el interior del cajón con plancha aislante y sellar el registro, y te lo proponemos si vemos que hace falta.
Toda persiana nueva se puede dejar preparada para motor desde el principio, con el eje y los soportes adecuados. Si prefieres cinta, te ponemos un recogedor nuevo de la medida correcta. Si quieres automatizar persianas que ya funcionan bien, eso lo explicamos en la página de persianas eléctricas.
Medimos el hueco real, no una talla de catálogo, y la persiana corre sin holguras.
Aprovechamos cajón y guías cuando están bien. Sin albañil y sin polvo en casa.
La lama térmica de aluminio frena el sol de las fachadas del sur mejor que el PVC.
Retiramos la persiana y el recogedor antiguos al terminar el montaje.
Vamos a casa, tomamos medidas del cajón, las guías y la ventana y te enseñamos muestras de lama y color.
Te pasamos el importe completo con material y montaje. Encargamos la persiana cuando das el visto bueno.
El paño se corta y se monta con las medidas tomadas. Te avisamos en cuanto está listo.
Quitamos la vieja, colocamos la nueva, la regulamos y nos llevamos el material sobrante.
Lo que más influye es el tamaño de la ventana, el material de la lama y el sistema de accionamiento. Así se reparten los niveles.
Ventanas pequeñas y medianas de cocina, baño o dormitorio, con cinta.
Madera o PVC imitación madera, con poleas y cordón nuevos.
Ventanales y salones, y cualquier persiana nueva que se entregue ya motorizada.
La medición y el presupuesto van antes de cualquier encargo, así que no te comprometes a nada hasta verlo.
Una persiana nueva es de los trabajos de más coste, porque incluye el material a medida y el montaje. El importe cambia, en especial, con el tamaño de la ventana, el tipo de lama y si la persiana va con cinta o con motor. Tras medir te damos el precio completo, con el material y la instalación, para que puedas compararlo con calma.
El PVC es más ligero y económico, pero con el sol de las fachadas orientadas al sur se deforma y pierde color con los años. El aluminio térmico, con espuma inyectada dentro de la lama, aísla mejor del calor y del ruido y aguanta mucho más. En ventanas grandes o muy expuestas recomendamos casi siempre aluminio.
Sí, es lo más habitual. Aprovechamos el cajón y las guías si están en buen estado y cambiamos solo el paño de lamas, el eje y el recogedor. Si las guías están dobladas o el cajón está roto, te lo decimos al medir y lo incluimos en el presupuesto.
Sí. Las hacemos a la medida del hueco en madera o en PVC y las colgamos con sus poleas y su cordón. Son la opción típica para balcones con barandilla de hierro, porque dan sombra y dejan pasar el aire sin cerrar por completo.
Depende del material y del color que elijas, porque las persianas se hacen a medida. Las de aluminio y PVC en colores habituales suelen estar listas en pocos días, y los acabados especiales tardan algo más. El montaje en casa se hace en una sola visita, normalmente en una o dos horas por ventana.
Dinos cuántas persianas quieres cambiar y te damos hora para ir a medir.
Sube y baja con un pulsador o desde el móvil.
Aprovecha la visita y deja la ventana lista para el verano.
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Te respondemos en menos de una hora, sin compromiso.